Ética Igualdad de género

Sociedad de Redes

Yo no trabajo con, ni para mujeres pero, si he observado a lo largo de mi vida múltiples casos del machismo más rancio, injusto y gratuito. Cotidianamente se puede observar en numerosas actividades: Mujeres que cobran un salario menor que hombres que realizan su mismo trabajo, profesionales que sufren limitaciones para desempeñar ciertas tareas o acceder algunos cargos, tutores que imponen trabas solo a sus hijas, mujeres censuradas por alguna posición vital que han adoptado como ligar, separarse, rehacer su vida,… Resulta curioso que actitudes homologas sean ensalzadas cuando las llevan a cabo hombres. Todos podríamos seguir aumentando esta enumeración con ejemplos cercanos y habituales. Pero prefiero destacar el más vergonzante de la condición masculina, el más ruin y cruel, el uso de la violencia basándose en la supuesta superioridad física de los hombres.

Esos hombres que cuando ven que su esposa, compañera o amante no se somete a su voluntad recurren a la violencia para machacarla a golpes. Muy a menudo en presencia de sus propios hijos. ¡Que impotencia y vergüenza tienen que sentir estas mujeres cuando sufren tan atroz agresión!. Estas actitudes deben ser erradicas de raíz, sin dilaciones. Siendo el primer paso facilitar su denuncia para posteriormente ofrecer protección real a la víctima y penar con firmeza y dureza al cobarde agresor. Es cierto que actualmente se ha avanzado en este sentido pero ciertas actitudes de jueces y defensores de la ley enturbian estos avances. Esto se debe a que el germen del problema no son actitudes individuales generalizadas sino que es de índole cultural y tradicional. Pero antes de explicar esto quisiera recalcar que no obvio el maltrato psicológico, ni el económico. Pero creo, que el primero se puede dar por igual en ambos géneros y que el segundo, se está paliando gracias al acceso de la mujer a la formación y al mundo laboral.

Continuo defendiendo que no creo que existan hombres que se sientan de repente superiores a la mujer o con licencia para todo, ni que se posicionen por encima de ellas en la sociedad. No es una decisión individual: soy superior porque yo lo elijo. No, lo que hacen estos energúmenos, es adoptar un rol social que se ha transmitido culturalmente. Todos habremos observados en nuestras abuelas conductas que favorecen o perpetúan el machismo. E incluso se sienten incómodas si ven a hombres realizando tareas que tradicionalmente desempeñaron mujeres. Ratifico esto porque el machismo lo sufren mujeres de muchas índoles y condiciones sociales. Por ejemplo conozco a un matrimonio de médicos donde ella tiene mayor categoría profesional y no hace labores del hogar, pero resulta que le sirve la comida a su marido como si trabajara de ama de casa.

Estas actitudes son las que deben cambiar para erradicar de una vez por todas conductas machistas. Por consiguiente debemos ir todos juntos sin demagogias sobre si la mujer quiere el puesto del hombre, o imaginamos un mundo sin hombres, o anhelando una revolución femenina. Toda la sociedad unida debe luchar por educar y concienciar a las nuevas generaciones de la igualdad de todas las personas para armonizar nuestra convivencia. Ya que las diferencias entre géneros son culturales, la inmensa mayoría,, puesto que el hombre y la mujer son muy semejantes en su naturaleza. Además de complementarios e indispensables para la vida.

Afortunadamente en la actualidad la mayoría de las mujeres son independientes y autónomas. Este cambio cultural derriba algunos patrones y roles tradicionales machistas. Lo cual provoca un choque con esos anacolutos que son incapaces de entenderlo y ceder sus privilegios absurdamente adquiridos. Recurriendo a la violencia extrema como único medio de superioridad ante la mujer. Por consiguiente debemos velar celosamente por la protección de la mujer y por la dotación de herramientas que permitan su total libertad. Puesto que la libertad es

Gonzalo Silió Sáiz

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A breakdown of the Houston Texans 2017 draft class and its progress after two weeks of training camp:

Deshaun Watson, QB, first round (No. 12 overall): Watson has impressed the Texans’ coaching staff since he stepped into the building in Houston, and that continued in the Texans' preseason opener, where he went 15-of-25 for 179 yards passing and had a 15-yard rushing touchdown. Head coach Bill O’Brien said Watson was right about the offensive scheme about half the time -- “to be expected with a rookie" -- but he also liked Watson’s “poise and demeanor and the way that he sees the game.” Tom Savage is still the Texans’ starting quarterback and will likely start Week 1, but Watson is pushing him during training camp for that starting job.Zach Cunningham, ILB, second round (No. 57): Cunningham won’t be a starter right away for the Texans, but O’Brien said he was happy with what he did in his NFL debut on Wednesday against the Carolina Panthers. The rookie had a team-high seven tackles in the game, a few which came right on the spot after a completed pass. DeAndre Hopkins JerseysThe Texans don’t have a lot of depth at linebacker, Jadeveon Clowney Jerseysand Cunningham could be the eventual replacement for veteran Brian Cushing.

D'Onta Foreman, RB, third round (No. 89): The Texans have a lot of competition of running back, J.J. Watt Jerseysbut Foreman could come out of training camp as Lamar Miller's backup. O’Brien said he hopes to manage Miller’s carries this season, Lamar Miller Jerseysso Foreman should see quite a bit of playing time. The rookie had a few good carries in Houston’s preseason opener, including a 41-yard run, and O’Brien said he liked what Foreman did on special teams as well.

Julien Davenport, OT, fourth round (No. 130): The Texans had a need at right tackle entering the draft but waited until the fourth round to address it. Houston drafted Davenport of Bucknell knowing he needed time to develop into an NFL tackle. Brian Cushing JerseysThe Texans like his athleticism and hope eventually he will be able to see time at tackle.