Educación

El precio justo de una buena maestra

tonucci

Asegura Henry Brooks  Adams que la influencia de un profesor o profesora es eterna, pues nadie sabe donde acaba. Yo añado que tampoco sabemos cuando empieza. Por ello creo, que el respeto y cuidado deben ser constantes en el aula. Pues caminamos sobre los sueños de nuestros estudiantes como nos recordó Ken Robinson recitando a Yeats.

Hace unos días una profesora de primaria nos compartía la alegría por haber introducido en su clase el precio justo. Su precio justo no es más que una dinámica que hacen durante unos minutos antes de ir al recreo, donde sus estudiantes tienen que defender los precios que consideraban justos de varios objetos. Los objetos aparecen de una caja mágica que siempre sorprende a la clase. La energía, ilusión, concentración y énfasis que ponen las niñas y niños es tanta que en pocos minutos ganan empuje para el resto del día. Contagian incluso a su profesora, que comparte con orgullo sus interacciones.

Activar el protagonismo de los infantes e introducir el juego en el espacio de aprendizaje, es sin duda estimulante para enfrentarse al resto de tareas.  Claro que además, en función de las reglas que introduzca la profe, puede hacerse hincapié en las competencia matemática, lingüística u otras. Ya que al pujar por los contenidos pueden aprender, incluso sobre diferentes monedas,  vocabulario…etc e incluso puede impulsarse o fomentar la reflexión como principal estímulo de aprendizaje. Ya que no aprendemos tanto de lo que hacemos si de la reflexión sobre lo que hacemos (Dewey dixit)

Por ello,  me atreví a proponerle que introdujese en la caja mágica conceptos como el precio de la hora del salario de sus familias, y compararlo con el salario en otros países…Ella me respondió que conociendo el poder de sus canijos y canijas había tenido una idea. En la próxima caja, iban a aparecer dos balones: uno de plástico y otro de Adidas…Así podrían debatir sobre los usos de los objetos, la presión de las marcas y como administrar el dinero. ¿interesante, verdad?

Pues bien, dos semanas después, Cristina tenía buenas noticias. Y además confirmaban algo que hemos constatado siempre con los proyectos de EDEX en diferentes latitudes.

Los niños y niñas de la clase de Cristina tuvieron que poner el precio justo a una hora de juego con sus familias. ¿Cuánto vale una hora donde juegues con tu madre, padre, hermanos…? .

¿Resultado? Por unanimidad, todas y todos admitieron que una hora de juego con su madre o padre no tiene precio, es incalculable, es lo que más vale.

Así que si quieres lo mejor para tu familia, si quieres darle a tu hija o hijo algo tan grande que no puedan calcular cuanto vale, juega con ellas y ellos. Si una hora es, según ellos incalculable, con que le des 20 minutos le estarás haciendo millonario.

Un truco, apagad la TV y veréis como os enriquecéis.

jugar_es_un_derech

About the author

Gonzalo Silió Sáiz

Gonzalo Silió Sáiz

Leave a Comment