Ahora que de casi todo hace más de diez años.

My happy birthday

Hoy fue my happy birthday. Empezamos los dos grises, los dos lloviendo. Luego el día abrió y las llamadas y los preparativos me abrieron a mí. Ya no había vuelta atrás. Sabía que una vez acabado me iba a gustar, pero no me apetecía empezar

Las llamadas me volvieron a empujar. Joyce y Raymon se encargaron de todo y me sorprendí de nuevo de lo bien que me tratan. No vinieron todos los que invité. Pero, los que vinieron de verdad querían hacerlo. Les encanto ver mi cara cuando sonaba el teléfono. Tampoco llamaron todos los que invité. Pero, los que llamaron eran los esperados. Los que nunca fallan.

Fue diferente, pero me sentí bien acompañado. Hubo regalos inesperados, hubo mucho cariño, más inesperado aún y algunas risas. Lejos de los habituales y elegantes excesos del equipo, lejos del amor de los mios, lejos de esas añoradas sorpresas bien empaquetadas y mejor pensadas. Fue un buen día para cumplir años, 30 incluso.

Mi casa

Mi casa

 

 

 

Nunca quise tener otra edad que la que tenía. Tampoco ahora. Casi nunca acertó nadie mi edad. Ahora tampoco. Y cuando reflexiono, descubro que soy feliz. Que no quiero vivir otro momento que el presente. Que volvería atrás porque estoy orgulloso de mis pasos, incluso de los falsos. Porque eran parte del camino y me han guiado hasta donde estoy ahora. Y ahora sé más que nunca que las cosas más importantes de la vida son cuatro y todas están detrás de la piel.  Ahora estoy preparado, ahora he llegado a esa parte del camino donde las huellas son más duraderas y donde podré dejar camino para que otros lo sigan.

Acabé el día solo y en paz. Pues, fui claro una vez más y hice lo único que pude hacer, lo que depende de mí. Nunca me gusto tener la pelota en mi tejado. Acabé el día compartiendo. Acabaré ahora contándoos lo más extraño que me ha pasado aquí.

El hijo de la familia que me acogió es el Sheriff de aquí. No es puto sheriff, es solo el sheriff del pueblo. El otro es de Bárcena. Bueno, pues un sábado me llama su madre a las tres de la mañana que si puedo ayudarle a su hijo, el Sheriff. Le digo que si claro. Misión, terciar entre la autoridad competente y unos mejicanos. No se nada más, no sé si han robado, violado o matado. No me apetece nada, enfrentarme a estas cosas otra vez. Cuando el padre del Sheriff llama a mi puerta se disipa mi miedo.  De repente me doy cuenta que me he vestido más para una fiesta que para una cárcel.

Vamos en su Pontiac a un parque. Allí están tres coches patrullas, la noche es azul y las radios tapan a las cigarras. Me presentan, me rodean tres torres equipadas con la última tecnología policial. Armados hasta los dientes, vienen a mí esas imágenes de Zapping y cámaras de vigilancia. Me veo un poco ridículo con mi pantalón de cuadros corto rodeado de las torres, intento ser cortés y divertido. Ellos son fríos como témpanos. Me dan ganas de irme, que se han pensao estos. Me explican el plan y nos ponemos a la tarea.

Estamos en un parque público de acampada. Hay unos mejicanos que se han emborrachao, han vacilao al guarda del parque y siguieron con su parranda, viva Mejico, Viva la revolución, Viva Zapata, la cucaracha…y esas sandeces de mejicanos.

Vamos andando a las tiendas, yo en el centro con el Sheriff y las tres torres rodeándonos. Hay más policía con linternas y tras un mítico camping-gas aparece una familia entera de mejicanos. De todos los tamaños, edades y de un solo color, oscuro. Parece una de esas portadas del País Semanal que preceden a esos reportajes de pobreza, inmigración y desigualdad que cambian de escenario, de ropas y de razas, pero siempre aparece la misma pobre gente. Miran con miedo, asustados, con cara de pobres hombres y mujeres, se les acaba de pasar la borrachera de golpe se les nota. Están medio vestidos, a algunos les han sacado de la cama, con sus identificaciones en la mano y mirándome con sorpresa.

Me presentan en inglés y me traduzco a mi mismo al español. Agradecen mi presencia y empiezo a traducir, les explico que han detenido a uno de ellos, que va a estar en la cárcel hasta mañana que tienen que ir a recogerlo a las diez y que deben pagar 200 dólares de fianza. Habla el Sheriff y yo traduzco, tengo la sensación de que los cabrones hablan más inglés que yo y todos los de Bárcena juntos. Tengo enfrente a la mujer del detenido y a su hijo, compadre o ahijado.  Me saco de la chistera si tienen alguna duda y me preguntan asustados sin querer molestar. Les explico de nuevo, pregunto a la autoridad y me agradecen más tranquilos. Les recomiendo que guarden las guitarras y que dejen la revolución para otra noche de tequila. Pues, según el agente al mando no está el horno para bollos y a la próxima se lleva a Pancho Villa y Zapata al calabozo también. Les doy la mano, les gusta el gesto y sus rostros me regalan agradecimiento, también sus tímidas miradas. Hay niños también y ropa colgada, si tuviesen más mala leche y perros serían gitanos.

Nos retiramos en formación y de repente los policías se deshacen en elogios. Se presentan me dicen que me han visto corriendo y en bicicleta. Me preguntan que si ya he trabajado antes con la policía. Les explico que más o menos, que en alguna ocasión la policía trabajo conmigo. Me doy cuenta que antes estaban en tensión, de servicio y alerta. Aquí todo dios puede tener armas, pienso y siento de nuevo el miedo.

Cuatro de la mañana. ¿Nos puedes hacer el último favor?. Como no, agente. Y me llevan a la cárcel para traducir al detenido. Había visto la cárcel desde la calle y pensé que era el típico calabozo de cuartelillo. La primera en la frente. Es enorme, está equipada como las de las películas y la administran dos gordos de película. Les cuesta moverse y tienen cara de no haber hecho un esfuerzo en su vida y la menor intención de hacerlo.

El detenido se llama Ramiro Flores tiene una buena castaña, le sobran tres tallas de pantalón y cuatro de camiseta. Huele a rayos y a duras penas se tiene de pies. Me presento y me ignora completamente y solo dice que no comprende. Le digo que le estoy hablando en español y responde a todas las preguntas diciendo que no se acuerda, ni de su nombre, ni de donde vive, ni de nada. No me extraña por la cantidad de Tequila que debe haber tomado. Después de un cuarto de hora, a las cuatro de la mañana, y dos pedos del mexicano empieza a entrarme la mala ostia. Noto como cada vez le pregunto con más firmeza y menos paciencia. Cuando empiezo a pensar en otros métodos. Veo que le viene un poco de lucidez comprende su situación y comienza a colaborar. Le hacen las fotos, con la cámara de las películas off course, las fichas y el coge confianza. Me cuenta que lleva cuatro años recogiendo basura y que por fin se vuelve a Méjico, lindo. Que va a ver a su madre enferma, que está muy contento y que por eso, lo ha celebrado por todo lo alto emborrachándose hasta los tuétanos en las tiendas de campaña con sus más cercanos. Cuando le empiezo a coger cariño empieza con la revolución y el general de nuevo, acaba de cabeza a la jaula. Su mirada aún la recuerdo. Que pobre hombre tenía cincuenta y pocos pero, no le quedaban muchos más. Secuelas de mala vida, y no solo por las revoluciones, sino por poca comida, más frio y más trabajo, por menos dinero.  Los mexicanos son como los brasileños, pero sin el fútbol, sin la música y sin las mulatas. O sea que sin nada.

Me despido de los gordos que no son muy agradecidos. Se pensarán que debo servir a la patria. Son de esos gordos que no me gustan, de esos que siempre tienen comida escondida, incluso en los bolsillos, de esos de manos pegajosas y andar aburrido. Me llevan a casa y me duermo divertido, pensando que a pesar de todo prefiero ser un buscavidas mejicano revolucionario a un aburrido gordo carcelario. Que injusto es este mundo, todos iguales pero los oscuros siempre debajo.

P.D.  Ahora cada vez que me cruzo con un coche policial se para y me da los buenos días. A ver si me llevan un día al campo de tiro o al típico bar de irlandeses…

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Gonzalo Silió Sáiz

Gonzalo Silió Sáiz

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9 Comments

  • Hola Gonzalo:
    Aquí van van atrasadas felicidades por tus cumpleaños. Que tengas un buen año y que se cumplan todas tus ilusiones.
    Me gustó mucho la historia de la policia. Yo también en su día hice de intérprete en cárceles, tanto en Lima como en Madrid. A veces son tristes los destinos, y a veces se puede hasta ayudar un poco. Vale la pena.

    Un fuerte abrazo,
    Helga (abuela de Bryan)

  • hola!!
    pues nada que muchas felicidades aunque sean atrasadas pero bueno mas vale tarde que nunca no? ayer no te llame porque yo no tengo tu numero de alli
    y aver si un dia de estos me agregas y asi ablamos por el msn

    MUCHAS FELICIDADES Y ABRAZOS DE TODOS

  • Oye pues nada q te paguen por traductos y te pluriempleas no??ademas ya se han dado cuenta de que estás disponble a cualquier hora…pobres mejicanos…..jajajja

  • GRANDE ZALO, S√ìLO TE FALTABA LA SANTA COMPA√ëA EN ESA
    NOCHE DE VAMPIROS. CUENTANOS ALGO DE TU PERIPLO DEPORTIVO YA QUE EL
    SOCIAL LO BORDAS. LO SIENTO POR TU ABUELO AUNQUE SEA CON RETRASO.
    NO SE SI SE DICE ASÍ PERO KEEP ON FIGHTING CON FALTAS DE
    ORTOGRAFÍA TE LO DIGO . POR CIERTO NECESITO GENTE A MI LADO PARA
    LA ESCUELA DE MEDIO CUDEYO LO QUE PASA ES QUE TU YA ESTAS PARA
    OTRAS FIESTAS DE MÁS ENJUNDIA, QUIZÁS TE VENGAS CONMIGO AL
    RACING. YA VEREMOS DE MOMENTO SIGUE COMO BONANZA EN LA FRONTERA
    MEJICANA, TU CASA NO ES LA PONDEROSA PERO CERCA DEBE ANDAR. POR
    FAVOR CUENTANOS MÁS QUE ME ENCANTA LEERTE Y SENTIRTE
    CERCA.

  • FELICICDADES POR TU CUMPLEA√ëOS, ERES UN MAESTRO DEL PHOTO
    SHOP. QUE HECE UNO DE BARCENA EN LA CARCEL DE CINCINATTI. COMO
    DIRÍA TU ABUELO, CAGUENDIOS EL MEJICANO QUE SE VUELVA PARA SU CASA
    QUE YA HA LIMPIADO MUCHA BASURA. TU APRENDE Y CRECE Y LOS QUE
    ESTAMOS CONTIGO SEGUIREMOS CRECIENDO.

  • Te escribe y te llame, pero tu movil estaba apagado( como
    es normal), asique muchas Felicidades que ya son treinta y en poco
    podre decir que hace 10 a√±os que te conozco, que cosas….Cuidate
    mucho

A breakdown of the Houston Texans 2017 draft class and its progress after two weeks of training camp:

Deshaun Watson, QB, first round (No. 12 overall): Watson has impressed the Texans’ coaching staff since he stepped into the building in Houston, and that continued in the Texans' preseason opener, where he went 15-of-25 for 179 yards passing and had a 15-yard rushing touchdown. Head coach Bill O’Brien said Watson was right about the offensive scheme about half the time -- “to be expected with a rookie" -- but he also liked Watson’s “poise and demeanor and the way that he sees the game.” Tom Savage is still the Texans’ starting quarterback and will likely start Week 1, but Watson is pushing him during training camp for that starting job.Zach Cunningham, ILB, second round (No. 57): Cunningham won’t be a starter right away for the Texans, but O’Brien said he was happy with what he did in his NFL debut on Wednesday against the Carolina Panthers. The rookie had a team-high seven tackles in the game, a few which came right on the spot after a completed pass. DeAndre Hopkins JerseysThe Texans don’t have a lot of depth at linebacker, Jadeveon Clowney Jerseysand Cunningham could be the eventual replacement for veteran Brian Cushing.

D'Onta Foreman, RB, third round (No. 89): The Texans have a lot of competition of running back, J.J. Watt Jerseysbut Foreman could come out of training camp as Lamar Miller's backup. O’Brien said he hopes to manage Miller’s carries this season, Lamar Miller Jerseysso Foreman should see quite a bit of playing time. The rookie had a few good carries in Houston’s preseason opener, including a 41-yard run, and O’Brien said he liked what Foreman did on special teams as well.

Julien Davenport, OT, fourth round (No. 130): The Texans had a need at right tackle entering the draft but waited until the fourth round to address it. Houston drafted Davenport of Bucknell knowing he needed time to develop into an NFL tackle. Brian Cushing JerseysThe Texans like his athleticism and hope eventually he will be able to see time at tackle.